Valentín González González

 Semblanza:

Soy originario de Higueras, Nuevo León, tengo 77 años y actualmente estoy pensionado. Además, continúo trabajando en la modalidad de home office para una SOFOM.

No cuento con una trayectoria literaria ni he realizado publicaciones previas. Sin embargo, siempre tuve el deseo de escribir un libro sobre este tema, una idea que permaneció clara en mi mente durante muchos años y que, finalmente, hoy puedo hacer realidad. Espero que esta obra represente una valiosa contribución para sus lectores.

A lo largo de mi vida laboral trabajé durante 39 años en la banca, dos años en la industria y un año y medio en el comercio. Inicié mi trayectoria desde muy joven como mozo mensajero, experiencia que marcó el comienzo de un largo camino profesional.

 

Soy aficionado al béisbol y practiqué sóftbol durante 40 años. Actualmente formo parte de un club de aficionados a este deporte.

Desde hace diez años vivo con Parkinson funcional, una condición que ha hecho más lentos mis movimientos y me ha generado cierta dificultad para caminar y escribir. No obstante, gracias al tratamiento médico y a una actitud perseverante, he logrado mantenerme estable y continuar con mis actividades cotidianas, demostrando que la voluntad, la disciplina y el entusiasmo también son una expresión de la fortaleza humana.

Homenaje a los Dichos, Refranes y Frases

Sinopsis:

Desde hace generaciones, los dichos y refranes han acompañado la vida de las familias, dejando consejos, enseñanzas y formas sencillas de entender el mundo.

Este libro reúne una divertida colección de frases populares inspiradas en caninos y equinos, donde perros, caballos, mulas y burros se convierten en parte de historias llenas de humor, sabiduría y tradición.

A través de ilustraciones cálidas y expresiones que muchos escuchamos de nuestros padres y abuelos, niños, niñas, jóvenes y personas mayores podrán recordar, aprender y compartir enseñanzas que siguen vivas con el paso del tiempo

Cada dicho deja una moraleja.
Y cada página invita a conversar, sonreír y mantener vivas nuestras costumbres populares.
Porque la sabiduría popular nunca pasa de moda… cuando se comparte de generación en generación.